Ahora mismo, mientras usted lee estas palabras, el futuro de las escuelas de América está en juego. Las decisiones tomadas en comunidades locales, Congresos estatales, y en Washington DC en este momento tendrán efectos profundos sobre cómo se verán las escuelas primarias y secundarias de nuestro país durante las décadas venideras.
Este es un momento histórico, una oportunidad única en una generación para ayudar a que millones de niños lleven vidas satisfactorias y exitosas. ¿Será usted uno de los activistas concientes y dedicados que trabajen para poner a los padres de nuevo a cargo de la educación de sus hijos? ¿O se va a hacer a un lado a observar? O aún peor, ¿será usted uno de los engañados por la retórica y los lemas de los grupos interesados en la antireforma y trabajará, aún sin intención, para permitir que esta oportunidad se pierda? |